Una final con muchas cuentas pendientes
Imagen del Millenium Stadium de Cardiff donde se jugará la final durante las olimpiadas de Londres 2012. Fuente Millennium Stadium. Autor Robert Clarke

Una final con muchas cuentas pendientes

Semifinales de buen fútbol y de emoción. Sin duda en ésta última eliminatoria se han podido ver golazos y fútbol en cualquiera de ellas, aunque finalmente se clasificaron los que, a priori, partían como favoritos: Juventus de Turín y Real Madrid. Por nombre nos suenan a dos equipos clásicos de Champions League, de los que juegan todos los años y avanzan eliminatorias con cierta facilidad. También se han enfrentado en varias eliminatorias e incluso en la final, aunque con resultados diferentes. En eliminatoria pura y dura, a doble partido, la Juventus ha sabido doblegar al Real Madrid en las últimas ocasiones cuando se han cruzado. En cambio, cuando se encontraron en la final de la temporada 1997-98, el equipo madrileño se hizo con la tan ansiada Séptima Copa de Europa, que se resistía durante más de 35 años, en un partido emocionante e igualado.

 

Dos estilos bien diferenciados de fútbol

Atrás queda la Juventus que hacía sufrir al Madrid en eliminatorias comandada por Capello en el banquillo. Los partidos siempre eran iguales: dominio apabullante merengue, muro infranqueable juventino, equipo que parecía dormido y acobardado...hasta los últimos 20 minutos de partido, justo cuando el sargento de hierro hacía tocar la corneta y su equipo salía de la cueva, estiraba lineas y ante un rival cansado física y mentalmente, le hacía un gol y volvía a encerrarse cual tortuga en su caparazón. Y ahí acababa el partido. Muchos aficionados del Real Madrid recordarán esos partidos con mucha rabia por perderlos ante un rival que no le interesaba ni el balón ni casi el partido hasta el tramo final. Pero ya no son los mismos.

 

Allegri ha dotado a su equipo del mismo orden que ha atesorado siempre, pero de mucha más velocidad, con Alex Sandro y Dani Alves (menudo temporadón lleva...) en bandas, que aunque su dibujo parece un 4-2-3-1, transiciona mucho durante el partido a una 3-5-2 con Alves y Sandro de carrileros con mucho recorrido por delante y Mandzukic con Higuaín arriba. Linea de atrás con una defensa que parece llevar toda la vida jugando juntos: Barzagli, Chiellini y Bonucci. Estos dos últimos sobretodo a un grandísimo nivel y que parecen entenderse con tan sólo una mirada. En el centro del campo dos jugadores muy trabajadores como Khedira y Pjanic, éste último con un guante en el pie para el balón parado, muy peligroso ya que tiene muy buenos rematadores. Y los que para mí son sus 2 jugadores que marcan la diferencia. Buffon en portería y Dybala en la mediapunta como enganche. Jugador que recuerda mucho a una mezcla de Messi y Neymar, se mueve muy bien en linea de 3/4 rival, desequilibrante, imaginativo, buen golpeo y gran último pase. Acaba de renovar con la Juventus pero ya hay muchos que le ven cambiando de aires máximo en 2 o 3 años (tiene 23 años ahora).

Son un equipo muy experimentado (merced sobretodo a su portería y defensa), que arrasa en la liga italiana (a punto de conseguir su sexta liga seguida) y que no se complica en absoluto. Comete muy poquitos errores en defensa (3 goles en contra en toda la Champions League), muy solidario en todas sus lineas (Mandzukic juega tirado a banda y ayuda en labores defensivas), muy físico y que no le importa ser controlado en absoluto. En su eliminatoria contra el Mónaco, no ganó la posesión en ninguno de los partidos y aún así le sirvió para hacer 4 goles y recibir tan sólo 1.

Frente a una Juve que parece tener claro como va a jugar, al Real Madrid le asaltan las dudas. Gareth Balle sigue lesionado y todo parece indicar que recibirá el alta médica como mucho una semana antes de la final de Cardiff. Si, esa final que se juega en Gales y que el propio jugador la tiene entre ceja y ceja desde su designación como sede. Recordando lo que ocurrió la última vez que el jugador forzó para disputar un gran partido después de una lesión, nos viene a la mente el reciente 2-3 entre Real Madrid y Barcelona donde sólo pudo disputar 39 minutos. Y el problema no es que su equipo se vea forzado a realizar una sustitución antes de tiempo. El problema es que el equipo juega mejor sin Gareth Bale, o al menos, cuando no está a pleno rendimiento, como parece que no será.

En caso de lesión del galés, aunque contra el Barcelona se dispuso que le sustituyera Marco Asensio, todo parece indicar que el elegido para sustituirle sería Isco. El malagueño se encuentra en un momento de forma fantástico y los últimos partidos que ha disputado (modificando el dibujo de un 4-3-3 a un 4-4-2) han dado la razón a los que afirman que debería ser titular. Con Isco se gana en posesión de balón y en último pase, e incluso con sacrificio defensivo. No son pocas las voces que critican el poco empeño defensivo que tiene Bale, que recordemos que en sus inicios fue lateral izquierdo en un Tottenham dirigido por Juande Ramos.

Parece ser que Zidane, en caso de que no vea a Bale al 100% recuperado (y para evitar contratiempos como en el pasado), colocará a Isco en su lugar, pudiendo generar más pases al hueco para intentar romper la defensa italiana frente a la velocidad y movilidad que puede aportar el galés, pero que no sería del todo desequilibrante al llevar varias lesiones musculares seguidas que impiden explotar su velocidad.