Lo sentimos, pero el Sevilla NO es un grande
Estadio Ramón Sánchez Pizjuán durante un partido de Europa League la temporada pasada. Foto Flickr. Autor Aleksandr Osipov

Lo sentimos, pero el Sevilla NO es un grande

Muy felices se las prometían los sevillistas a principio de temporada cuando estuvieron a punto de sorprender al Real Madrid en Supercopa de Europa, merced al buen juego desplegado y a su orden táctico. Su buen arranque de temporada en liga y su buen desempeño en Champions League les hizo pensar en cotas más altas, en llegar a disputar el título liguero. No en vano llegaron a ser líderes un par de jornadas, pero con las mismas acabaron bajando a la tercera posición y ahora el Atlético de Madrid les tiene a 2 puntos.

 

Rivales asequibles en Champions League

Realmente el verdadero salto de calidad en un equipo se nota cuando es capaz de pasar, al menos, de Octavos de final en Champions League. O si cae en fases previas, que sea ante los gallitos de la competición. En el caso del Sevilla, tuvo un grupo de clasificación compuesto por Juventus de Turín, Dinamo de Zagreb y Olympique de Lyon. Podríamos considerar el grupo, al menos desde el punto de vista del Sevilla, como asequible. Tienes el típico hueso (Juventus), la cenicienta (Dinamo de Zagreb) y el equipo que te puede dar guerra aunque a priori lo consideras algo inferior (Olympique de Lyon). Acabó pasando como segundo de grupo, lo cual era relativamente previsible como bien hemos dicho a tenor de sus rivales. En Octavos de final el sorteo pareció a todas luces benévolo, ya que la suerte le deparó enfrentarse al Leicester City, otrora milagroso campeón de la Premier League, bastante venido a menos ésta temporada.

El primer enfrentamiento, acaecido en tierras hispalenses, deparó un 2-1 para los locales, cuando todavía Ranieri era su entrenador, muy cuestionado por aquel entonces. Lo cierto es que el Sevilla pudo golear: tuvo la posesión, chutó 8 veces entre los tres palos, falló un penalty... El Leicester sólo 2 tiros a portería y uno fue gol. ¿Se puede hablar de efectividad inglesa? Si, desde luego, acertó el 50% de las ocasiones que tuvo. ¿Se puede hablar de mala suerte sevillista? No, realmente estuvieron fallones, ya que para la posesión que tuvieron (68% a nivel global pero en muchos momentos superior al 75%) tiraron muy poco a puerta y sólo realizaron dos goles. En cambio los ingleses supieron aprovechar las pocas oportunidades que tuvieron.

Leicester City (and Denmark) goalkeeper Kasper Schmeichel<a data-flickr-embed="true"  href="https://www.flickr.com/photos/bensutherland/14833957487" title="Leicester City (and Denmark) goalkeeper Kasper Schmeichel"><img src="https://c1.staticflickr.com/4/3897/14833957487_398556cc18_z.jpg" width="640" height="480" alt="Leicester City (and Denmark) goalkeeper Kasper Schmeichel.

La vuelta, con cambio de entrenador en el banquillo del Leicester (Craig Shakespeare no se ha visto en otra igual), y aún habiendo comprobado que el Leicester reaccionaba en sus últimos partidos de Premier League, los sevillistas estaban muy entusiasmados y confiados en poder pasar de ronda por primera vez en su historia. Hasta ahora sólo había podido llegar hasta Octavos de final y todo parecía indicar que disponía de la mejor oportunidad, con un 2-1 peligroso pero favorable a sus intereses. Pues nada más lejos de la realidad...el Sevilla naufragó por completo en Leicester encajando un 2-0 que les dejó fuera de esos Cuartos de final tan anhelados. Y realmente está bien merecido, ya que la disposición táctica del equipo traicionó por completo el predicamento del entrenador. Atrás quedan esos días en los que Sampaoli decía alegremente en su presentación que quería plantear un tipo de juego ofensivo. Más atrás aún quedan sus planteamientos tanto en Universidad de Chile (nombrado segundo mejor técnico de América en 2011) o en la Selección de Chile, donde osaba jugar con 3 centrales, dos carrileros largos, un pivote ancla y el resto puntas y delanteros con mucha movilidad.

Salió a jugar su pase a Cuartos de final cagado por completo. Apostó por un sistema 4-3-2-1, con 2 pivotes totalmente defensivos (Nzonzi e Iborra), con el cual su equipo no se siente muy cómodo y que no apuesta por una posesión del balón efectiva, ya que aunque tuvo un 68% en términos globales, no supo en muchas ocasiones qué hacer ni generó fútbol, ya que delante de esos 2 pivotes defensivos, sólo había mediapuntas, no organizadores. Con 5 tiros a puerta, los mismos que el Leicester, el Sevilla se fue al descanso estando eliminado, perdiendo 1-0. Sampaoli intentó cambiar el rumbo del partido con dos cambios al inicio de la segunda parte, dando entrada a Jovetic y a Mariano, pero ya en el minuto 57 recibió el segundo gol, y aunque seguían estando a uno de empatar la eliminatoria, los nervios se apoderaron del equipo, provocando la tonta expulsión de Nasri (qué fácil es conseguir que se pique éste chico) y atenazando a Nzonzi para que lanzara fatal el penalty (segundo penalty fallado por el Sevilla en la eliminatoria).

 

Carne de Europa League

La verdad es que da pena ver como un equipo que ha jugado la mayor parte de la primera vuelta un fútbol alegre, ofensivo y vistoso, se ve apeado de la competición por uno de los rivales más débiles que había en el bombo. Pero Sampaoli se traicionó a si mismo en un arranque muy amarreta, quizá tuvo miedo de perder lo que había ganado en la ida y pensó que era mejor salir bien pertrechado atrás y vivir de las contras que te diera el rival. Lo que pareció no ver el entrenador argentino es que el fútbol inglés no es de posesión, no les gusta llevar la iniciativa. Prefieren un fútbol directo, rápido y con menos posesión. Y lo que mejor sabe hacer el Leicester es explotar sus jugadas a balón parado y lanzar contras rápidas.

Realmente al Sevilla donde mejor le ha ido siempre y donde ha gobernado con autoridad es en Europa League, lo ha ganado en diversas ocasiones y salvo en contadas eliminatorias, podríamos decir que en la gran mayoría de ellas se ha impuesto con bastante autoridad. No es un equipo que tenga cracks mundiales (a excepción de Nasri cuando quiere), es un equipo de mucho trabajo y de mucho oficio, que puede imponerse en Europa League cuando tiene rivales del Este de Europa o segundones de liga holandesa, alemana o francesa. Pero cuando no tienes un crack que te solucione una eliminatoria o cuentas con un entrenador que en un ataque incomprensible le da por cambiar el dibujo táctico ante el partido más importante del año...pues pasan éstas cosas.