El peso de una camiseta

Recuerdo éste verano cuando se presentó a Renato Sanches como nuevo jugador del Bayern Munich proveniente del Benfica portugués a cambio de 35 millones de euros + 45 en variables. Estuve buscando por internet imágenes y videos de su presentación y me recordó mucho por su cercanía en el tiempo, juventud, posición y su alto traspaso a Asier Illarramendi cuando fue traspasado al Real Madrid.

 

Acelerar la formación por asegurarse estrellas

La política actual de grandes clubes de Europa es intentar fichar a jóvenes que empiezan a despuntar en canteras de equipos medios para poder ahorrar (más que nada, porque se supone que esos jugadores multiplicarán su valor en los siguientes años) y asegurarse o un futuro traspaso a un club TOP mundial o tener asegurado a un gran jugador o crack durante 10 años por lo menos. Hay que contar que equipos como Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid han acelerado la contratación de jóvenes jugadores ante las sanciones ya cumplidas (en el caso del Barcelona) o que se ciernen sobre ellos en el caso de los clubes capitalinos por parte de la UEFA que les impediría poder fichar durante un par de periodos en el futuro.

Cuando un jugador de 17 o 18 años recibe una mareante oferta de decenas de millones de euros por su traspaso, varios millones de euros de salario, se establece en una gran ciudad europea, se ve rodeado de focos, periodistas e influencias interesadas, puede acabar descolocando al jugador y abrumándole, sintiendo mucha presión y en ocasiones, que no rinda como debería o que no llegue al potencial que ha apuntado o que presupone.

Renato Sanches disputa un partido de Champions League con el Bayern Munich. Autor Светлана Бекетова . Fuente http://www.soccer.ru/galery/948119.shtml
Renato Sanches disputa un partido de Champions League con el Bayern Munich

Como citaba, uno de los últimos casos y más comentados en lo que va de temporada es el de Renato Sanches, prometedor centrocampista portugués del Bayern Munich que éste verano se alzaba con el título de Campeón de Europa de Selecciones con Portugal. Había explotado ésta temporada en el Benfica, asentándose en el 11 titular y ganándose el debut con su selección, asombrando a Europa entera, ganando numerosos galardones individuales e incluso el prestigioso Golden Boy 2016 que le considera mejor futbolista europeo sub21 del año. Casi nada.

Sin embargo, la presión de los focos sobre un gran y prometedor joven mediocentro le hizo zozobrar y no sólo no ha conseguido un puesto de titular en el equipo de Ancelotti, si no que no ha conseguido tampoco entrar en la rotación habitual del equipo (suele jugar partido menos transcendentes o minutos de la basura) ni adaptarse al juego más físico de la Bundesliga. En su entorno se habla de que está teniendo una difícil adaptación a la cultura alemana y que echa demasiado de menos su país y su entorno.

El jugador tiene inteligencia y técnica suficiente para poder triunfar, así lo ha demostrado cuando se ha sentido cómodo en el terreno de juego, ahora le falta sobreponerse a los factores externos.

 

Sin ir muy lejos, hace un par de años vivimos un caso similar en España, el de Asier Illarramendi y su fichaje por el Real Madrid. En su afán por españolizar la plantilla, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, acometió el costoso fichaje del joven guipuzcoano por 39 millones, que había deslumbrado en su participación con la selección Sub21 y que llevaba la vitola de ser el nuevo Xabi Alonso, más que nada por su origen, ya que su forma de jugar es diferente.

Asier Illarramendi en uno de sus partidos con el Real Madrid. Autor LauraHale . Fuente Wikipedia
Asier Illarramendi en uno de sus partidos con el Real Madrid

Un chico que vivía en su pueblo, Mutriku, con los amigos de toda la vida, jugando en el equipo de sus amores, de repente llegaba a la capital del país, cubriendo la atención mediática del club y teniendo ya la responsabilidad de sustituir en un par de años a uno de los mejores jugadores y más queridos como Xabi Alonso (sigo sin verles parecido en el juego). Pues pasó lo mismo que con Renato, con una salvedad: no se sabe dónde acabará Renato la próxima temporada, probablemente cedido, Illarramendi tuvo que volver a la Real Sociedad, a su club, a su casa, a su vida. Después de 2 años en el Real Madrid con muchas más sombras que luces, éste joven pivote demostró que no le falta calidad (no en vano ha sido convocado con la Selección Española absoluta), ni mucho menos. Pero que en el Madrid se sintió muy abrumado por toda la responsabilidad que tenía por tener que suceder a un grandísimo jugador y por llevar una camiseta con un escudo que significa tanto.

 

 

 

Podríamos hablar de muchos casos que seguro que son bien conocidos, como Robinho, otro brasileño que quiso hacer las europas y que era el nuevo Pelé (como todos los que vienen), que era el rey de la bicicleta en Brasil, que pim que pam que pum. Llegó al Real Madrid (parece que los blancos se llevan la palma), debutó en Cadiz en el Estadio Ramón de Carranza, esperanzó a la afición con 4 bicicletas y regates estupendos...y hasta ahí. Llegó a Europa, se vio rodeado de millones, sacó una marca de joyas propias,... entre otros entretenimientos que le hicieron descentrase. Jugador desequilibrante pero muy muy irregular y que acostumbraba a rajar cuando volvía a Brasil por no ser titular en el Madrid. Al final, viendo que el jugador no quería explotar, fue vendido por la puerta de atrás al Manchester City, donde tampoco hizo más de lo que ya mostró en Madrid, que era un jugador caprichoso e irregular y acabó dando tumbos entre AC Milan, Santos, Guangzhou Evergrande (la pela es la pela) y actualmente juega en el Atlético Mineiro, donde con la calidad que aún le queda le sirve parar ser titular.

Actualmente está recibiendo muchas críticas Jonh Stones, el joven central del Manchester City que abandonó la disciplina del Everton éste verano como petición expresa de Pep Guardiola (que parece que no acaba de acertar con los fichajes de centrales) por la nada despreciable cantidad de 55 millones de euros y que aunque se mantiene como titular en la defensa de Inglaterra, su desempeño con su club está siendo tremendamente bajo para un jugador que en el Everton comandaba la defensa y que fue tentado por grandes clubes europeos. Más le vale espabilar, aunque aún tenga 22 años.

No quisiera despedir éste artículo sin citar a uno de los mayores fiascos de los últimos años: Royston Drenthe. Sé

Royston Drenthe celebra junto a Jesé Rodriguez un título del Real Madrid cuando ya no jugaba alli.
Royston Drenthe celebra junto a Jesé Rodriguez un título del Real Madrid cuando ya no jugaba alli

que muchos se sorprenderán. Pues no. El Real Madrid se fijó en él durante la segunda parte del año 2007, ya que despuntaba en su equipo, el Feyenoord. Y acabó de darse cuenta de que tenía que ficharle ese mismo verano cuando se coronó como campeón de Europa Sub21 con Holanda. Y...¡ojo! ¡Fue nombrado mejor jugador del torneo! Así como leeis, podéis buscar por la red videos, reseñas e imágenes de ese Campeonato Europeo en el que Drenthe fue la auténtica estrella. Otro ejemplo de jugador que en su ambiente natal, en su país, su equipo de siempre,...era feliz y era un gran jugador que apuntaba a crack. Pero....en las primeras semanas de su estancia en Madrid ya tuvo un accidente (no sería el último) con el coche encontrándose con compañía poco recomendable y en los sucesivos años era más conocido por sus tropezones cuando corría que por su efectividad. En la actualidad, está retirado después de haber jugador en primera y segunda división inglesa, en Rusia, en Emiratos Árabes,...en ninguno de esos lugares guardan buen recuerdo de él. Al menos, como podéis ver en la foto, dejó buenos amigos en la capital wink.